Quiénes somos

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Nuestra razón y nuestros objetivos

El bienestar y los derechos de la niñez son posibles cuando las personas jóvenes y adultas que la rodean y que son responsables de ella, tienen la posibilidad de analizar, cuestionar, proponer y realizar acciones concretas para transformar y mejorar la realidad social, familiar y comunitaria.  Por eso, en FUTURO PARA LA NIÑEZ (organización colombiana sin ánimo de lucro fundada en 1963) estamos comprometidos con el desarrollo de las comunidades, a partir de la formación y el fortalecimiento de capacidades y valores individuales y colectivos que favorezcan la transformación sostenible e incluyente de los territorios.

Para lograrlo, trabajamos con todos los miembros de una comunidad, pero de forma especial con población joven (13 a 29 años) y adulta, para incidir en los factores que desfavorecen sus condiciones de vida y desarrollo: falta de cohesión, inadecuada gestión de conflictos, poca formación para el ejercicio de deberes y derechos ciudadanos, miedo o desinterés por la participación en lo colectivo, afectación de la autoestima e identidad.

Respaldamos nuestro accionar en un modelo social y educativo que privilegia la participación y la experiencia previa de todos y cada uno de los miembros de las comunidades, la articulación con otros actores sociales y el aprendizaje en el propio contexto, para alcanzar el cumplimiento de los siguientes objetivos institucionales:

  • El fomento de la organización comunitaria y la participación ciudadana.
  • La promoción del Emprendimiento Social.
  • El impulso del relacionamiento social y la cultura para la paz.
  • Y la promoción y valoración de la autoestima y las identidades de las personas y las comunidades como sujetos de desarrollo.

Igualmente, estamos comprometidos con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ONU): fin de la pobreza (1); eliminación del hambre, seguridad alimentaria, nutrición y promoción de la agricultura sostenible (2); educación con calidad (4); igualdad entre géneros (5); saneamiento, disponibilidad de agua potable y su gestión sostenible para todos (6), reducción de desigualdades (10); justicia y paz (16) y alianzas para lograr objetivos (17).

Nuestros aciertos se atribuyen, en gran medida, a nuestra capacidad para motivar y orientar a las comunidades para que progresen por sí mismas, sin tratar de controlar los proyectos y las actividades que resultan de dicha motivación. Así mismo, y sobre todo, por proponer como incentivo y finalidad de las acciones que se emprendan, la búsqueda del bienestar de la niñez que rodea a las personas y del bien futuro para ella, poniendo en práctica la autonomía, la autogestión y la mutua cooperación.

 

Nuestra misión

Promover y acompañar procesos de formación y fortalecimiento de capacidades y valores individuales y colectivos que posibiliten tanto el empoderamiento de las comunidades (especialmente de aquellas en situación de desventaja social, en zonas rurales o periféricas), como el desarrollo incluyente, participativo y sostenible de los territorios, fundamentados en la búsqueda del bienestar de la niñez, la corresponsabilidad y la mutua colaboración para lograrlo.

 

Nuestra visión

En FUTURO PARA LA NIÑEZ tenemos direccionados todos nuestros esfuerzos a convertirnos en un referente en Antioquia y en el ámbito nacional, por las buenas prácticas de promoción de la participación y organización comunitaria, de formación y de desarrollo de capacidades y valores que contribuyan a fortificar el tejido social.

 

Nuestras herramientas

En cumplimiento de nuestro sentido y proyección institucional, recurrimos a la educación y al acompañamiento social como herramientas de transformación social, vinculadas a la autogestión y al estímulo de esos valores y capacidades que requieren todas las personas, tanto para identificar y analizar los problemas propios y los de su entorno, como para idear y gestionar por sí misma, en unión con otras personas e instituciones, soluciones adecuadas, viables, sostenibles y pertinentes que permitan alcanzar un porvenir mejor para sí mismas, sus familias y comunidades.

Poner nuestra esperanza en la educación, supone entenderla como un proceso de crecimiento individual y colectivo, que propicia la transformación y humanización del mundo; la construcción de una esperanza común a través de la cual podamos comprendernos como seres con capacidad para imaginar y crear nuevas y mejores maneras de relacionarnos con nosotros mismos, con los demás y con nuestro entorno. Un proceso que es progresivo y permanente, en cualquier espacio y momento de la vida, que gracias a la interacción con los demás, hace posible descubrir, aprovechar y engrandecer las potencialidades de todas las personas para alcanzar el bienestar de la niñez y su propio desarrollo.

 

Nuestros retos

Los principales retos que orientan nuestro quehacer son: la formación para la participación, la organización y el empoderamiento ciudadano; la co-construcción de entornos sostenibles y favorables para el desarrollo comunitario; la gestión de la diversidad y de los conflictos, así como la cohesión de diversos actores de la sociedad, para planificar y construir juntos, con responsabilidad, un mejor futuro para todos los miembros de las comunidades, especialmente para la niñez.

Estos retos cobran total vigencia y están al centro de la agenda nacional, puesto que uno de los desafíos de los actuales procesos de búsqueda y construcción de acuerdos de paz con grupos al margen de la Ley, es precisamente mejorar las instancias de formación y participación ciudadana y, a la vez, generar una cultura de la participación en todos los territorios, principalmente en la ruralidad.